Los dos tipos de aceite de oliva que se aconseja consumir son el virgen y el extra virgen, ya que estos son los que mantienen mejor las propiedades del olivo. Estos aceites son ricos en vitamina E y antioxidantes capaces de hacer que el envejecimiento de las células no sea tan prematuro. Asimismo, el aceite de oliva contribuye a que el calcio se fije mejor en los huesos.

Otros beneficios del aceite de oliva es que ayuda al buen funcionamiento del sistema digestivo; se dice que tomar una cucharada de aceite de oliva en ayunas es un gran aliado contra el estreñimiento. También, su consumo ayuda a regular enfermedades hepáticas, ya que la asimilación de este aceite, en relación con los aceites vegetales comunes, es mucho más rápida y no hace traginar mucho al hígado.

El aceite de oliva no solo es bueno para el interior de nuestro organismo, sino también para el exterior. Las u;as, la piel y el cabello también se benefician muchísimo de las bondades de este aceite; prueba con algunas recetas caseras que ayudaran muchísimo