1) Conócete a ti misma: Si, ya sabemos que Sócrates no se refería al sexo, pero no está de más aplicar su consejo entre las sabanas. Para decir a tu pareja lo que te gusta, antes tendrás que descubrirlo por ti misa. En la masturbación están las respuestas. No, no es un tema tabú, creo que en los tiempos que vivimos debemos estar claras en que nos satisface, que nos llena, que nos gusta y que no…la pena, la vergüenza queda a un lado cuando lo importante es tu salud sexual…así que no te reprimas, el sexo es tan importante para las mujeres como para los hombres, solo hay que descubrir la esencia que te motiva.

2) La fantasía sí supera a la realidad: No nos engañemos: el sexo es maravilloso pero, a veces, esperamos tanto de él  que ante cualquier contratiempo, nos sentimos decepcionadas. En la cama la imaginación es un plus para pasarlo bien, pero no pienses que cada vez que practicas sexo es sinónimo de un orgasmo múltiple o de llegar a la vez que tu pareja. Cada momento sexual es diferente y depende mucho del día, de tu ciclo menstrual, del stress, de la atmósfera, de él….así que lo mejor es relajarse y disfrutar el encuentro de la manera que pase, con un toque de creativaza o imaginación.

3) Los chicos necesitan instrucciones claras. Parece mentira que interpreten el manual de uno del último MP4…y que sean incapaces de descifrar nuestros deseos en la cama. Así que nada de ruiditos o sugerencias sutiles. Dile abiertamente lo que quieres o guíale con tus manos. No olvidemos que la educación sexual se limita mucho a los como son los aparatos reproductivos del hombre y la mujer…nadie …nadie enseña a nadie a ser mejor amante, esto se da en pareja mediante la comunicación, investigación, terapias etc.…

4) Desnúdate sin complejos: Está bien que controles la celulitis (créeme ese es mi trauma también) y que te hagas la depilación láser, pero desengáñate: a la hora de la verdad, ellos nunca sacan la lupa para ver si tenemos pelos en las piernas. Es mas importante la seguridad con la que te muestres que las imperfecciones de tu cuerpo.

5) El sexo seguro no es solo responsabilidad de el: No está de más recordar  que la única forma de prevenir las enfermedades de transmisión sexual es usando preservativo. No te creas esa leyenda de que rompe el momento hot. Ponérselo a tu chico puede resultar muy excitante.

6) Atrévete a probar nuevas sensaciones. Las chicas buenas van al cielo; las curiosas….a todas partes. Si tu compañero de juegos te sugiere algo que no has probado antes, no te cierres: quizás descubras el séptimo cielo. Con las misma tranquilidad, aprende a decir no cuando te incomode la propuesta. El sexo es cuestión de dos, y nadie debe imponer su criterio sobre el otro.

7) Las películas engañan. Ya se sabe que el cine a veces miente. En esto del sexo, también. Yo solía creer que mi primera vez iba a ser a lo “Shakespeare in love” y los colores serian pasteles, la luna estaría mas brillante que nunca, la música seria el marco perfecto para dar vida a un enlace romántico y surrealista  donde al final de la madrugada hasta los pajaritos formarían parte del sueño con su canto matinal…peroooo…nop, no es así, aunque fue muy especial…no fue como en las películas, y si no lo has comprobado por ti misma, debes saber que hacer el amor en la playa puede resultar incómodo …tan  solo por que el agua salada y la arena  podrían irritarte…por mencionar algo…si hablamos de hacerlo en la ducha podría ser hasta peligroso, si guardar equilibrio cuando lo haces en vertical tiene su mérito, imagínate en terreno resbaladizo.

 

8) Descubre su cuerpo. Saca tu lado aventurero y recorre cada parte de su anatomía. Sí, ya se que ellos suelen desesperarse, pero tranquilízalo diciendo que tu tienes el control y sabes perfectamente lo que haces. No olvides la zona próxima al ano. Está llena de terminaciones nerviosas ultrasensibles. Irresistible para él.

9) Él no espera que seas una pornostar. Si tú no le pides que en la cama dé la talla de algún macho extra large de estas películas eróticas, puedes estar segura que él no espera que tu lengua sea tan rápida como la de las estrellas pornos. Así que solo te digo que si es bueno aprender truquitos, por aquello de que en la variedad esta el gusto y quien mejor que tu para  brindarle esas alternativas.

10) ¿Orgasmos compartidos? Llegar al mismo tiempo que ellos es el sueño de todas nosotras pero, en la práctica, la cosa no es tan fácil ni habitual. Además obsesionarte con el orgasmo simultáneo crea mucho estrés. Deja que cada uno llegue al clímax en su momento. Eso sí, procura no ser tú la que alcance siempre la línea de meta en segunda posición. Sabemos que a nosotras nos cuesta más, pero no porque seamos frías o frígidas (a menos que sea ese el problema diagnosticado por un doctor) sino porque nuestra manera de excitarnos es distinta a la del los hombres, es otro el proceso, la forma, el camino…así que no es bueno desesperarse sino relajarse.