Los científicos dicen que el amor pasional de una pareja tiene un tiempo determinado de duración. Las investigaciones plantean que los seres humanos están programados biológicamente para sentirse apasionados entre 18 y 30 mese y agrega que este es un tiempo lo suficientemente largo en términos de evolución para que la pareja se conozca, copule y tenga un niño. La crudeza de los argumentos se sustenta en un estudio realizado a cinco mil personas de 37 culturas distintas.

 

    Por otro lado los sicólogos no están de acuerdo, ya que no podemos acercarnos a la relación de pareja desde la creencia de que ésta tendrá una duración específica, debido a un factor biológico-hormonal, considerando éste como el único elemento determinante. De ser así, no podríamos conectarnos con el compromiso permanente ni con la construcción de otros elementos vitales como la intimidad, los sueños compartidos, la ternura, el respeto, la confianza, el diálogo, la complicidad, el encuentro de la creatividad para descubrir nuevos espacios y nuevas formas de hacer las cosas, que mantengan esa chispa acorde al momento de la pareja. Igualmente el desarrollo de planes y actividades, donde cada uno logre su realización personal generará elementos muy positivos que serán aportados al sistema, favoreciendo así el bien de la pareja.

    Mi opinión y experiencia, debo decir que la pasión inicial que sentí por mi actual esposo se ha mantenido con el tiempo, no solo de mi parte sino de el también hacia mi. Si bien es cierto que hemos pasado por altibajos y a veces alguno de los dos se ha puesto apático, siempre el otro trata de reavivar la llama porque la ilusión debe estar presente siempre, es muy triste estar en una relación sin ilusión, porque se vuelve algo rutinario y de costumbre. La relación va cambiando, pero los sueños en común se van realizando y ese entusiasmo de apoyarse mutuamente y de crecer juntos es algo que no tiene precio. Yo tuve 8 años de novia con mi actual esposo, y si bien hemos pasado por un millón de cosas tanto buenas como malas, siempre hemos sentido que somos el uno para el otro, incluso en momentos de dudas, ya que aún en los tiempos difíciles siempre luchamos para seguir juntos y comprendernos porque al menos en esta vida, la queremos compartir juntitos.

   Las relaciones no son fáciles y el enamoramiento inicial que no te deja ni comer ni vivir de los nervios y de las cosquillas en el estómago, pasa, pera pasa porque el amor se transforma en algo más profundo, porque trata sobre conocerse mejor, aceptar las fallas, porque cada quien tiene sus faltas, comprender al otro tal como es, y no hay nada mejor que estar con alguien que te quiera como eres, aunque a veces le saques de quicio, o seamos muy difíciles de llevar.

   La pasión debe estar allí siempre, y si no está hay que propiciarla ya que para los seres humanos es muy importante sentirse atraídos y emocionados por su pareja. Es cuestión de imaginación, creatividad, iniciativa y sobretodo no conformarse con la rutina, eso agota, cansa y desmotiva. Hay que tener ganas de vivir al máximo y de estar divinos con el amor de tu vida.

   Para concluir, creo que más que formulas científicas e investigaciones del tipo biológica-hormonal pienso que las emociones y sentimientos no se pueden medir de manera matemática ni científica porque uno hace de la relación lo que uno quiere y lo que el otro responda. Mientras halla amor, todo se supera, todo se arregla, todo se logra y todo se llena.