Lo más importante es tener una piel que se vea sana y cuidada. Con el paso del tiempo la flacidez se va acentuando, por eso entre las normas básicas de cuidado diario debemos contar con una buena crema, que además de hidratar tenga efectos reafirmantes.

1)      LIMPIA LA PIEL A FONDO: Es maravilloso utilizar exfoliantes que arrastren las células muertas y estimule la renovación celular. Te quedará la piel lisa, tersa, luminosa y preparada para absorber el producto cosmético que le apliques (hidratante, reafirmante, anticelulítico, etc.) Exfóliate una vez a la semana en el momento del baño o ducha. Extiende bien el producto con masajes circulares desde los pies hasta las nalgas, haciendo especial hincapié en las zonas conflictivas como las rodillas y los talones. Retíralo con agua tibia y termina con agua fría.

2)      HIDRATA CON UNA CREMA: Tras la ducha diaria, hidrata la piel con una buena crema de efecto reafirmante, para mantenerla más tersa y suave. Lo mejor es que la hagas penetrar con un masaje suave, en sentido ascendente, para favorecer la circulación sanguínea.

3)      DALES UN TOQUE DE COLOR: Para que tengan mejor aspecto, cuando te quites las medias, puedes darles un toque de color con alguno de los buenos autobronceadores que ofrece el mercado en diferentes texturas-cremas, hueles-spray-.Tiñen la piel unas horas, dejando un tono bronceado muy natural. Es importante que al aplicar  sigas al pie de la letra las instrucciones de uso y los extiendas con uniformidad sobre una capa de crema hidratante para evitar irregularidades. Debes tener especial cuidado en las zonas donde la piel es más gruesa,-como las rodillas, tobillos y talones-, poner en ellas muy poca cantidad de producto para evitar que te queden más oscuras.

4)      AGUA FRÍA: El agua fría y los masajes harán de tus piernas irresistibles, ya que facilitan la circulación.