Se trata de una hierba  que crece en la india aunque también en china y la región costera  del Pacífico sur. El más sorprendente de sus beneficios es su capacidad para rejuvenecer la piel.También  ayuda a mejorar el sistema nervioso, combate el insomnio, la agitación la ansiedad y la epilepsia.

La centella asiática es una gran ayuda para mejorar la celulitis y las várices, al mejorar la calidad del tejido conectivo de la piel, reduce el endurecimiento de los vasos sanguíneos y favorece así el flujo de la sangre hacia las extremidades, resulta excelente para el tratamiento de várices, logrando que al menos no avancen más. La planta es altamente recomendable también contra los dos tipos de celulitis que se conocen:

·         GENERALIZADA: Suele manifestarse en las mujeres con sobrepeso o con malos hábitos  alimenticios .Aparece en la pubertad acompañada de una obesidad que suele acentuarse en los miembros inferiores, dando origen a diversos problemas circulatorios.

·         LOCALIZADA: Puede encontrarse en cualquier parte del cuerpo, más que nada en el los muslos, pantorrillas,  en la cara interior de las rodillas y glúteos.

 

 

Tomando de 2 a 4 cápsulas de centella asiática por día se mejora la calidad del colágeno de la piel, que se va deteriorando mientras avanza la celulitis. También se puede consumir haciendo una tisana tanto para beberla como para realizar masajes con ella. La preparación se hace hirviendo esta hierba en un litro de agua y consumir la tisana antes de cada comida. Para usarla de forma externa es necesario mezclar la tisana con crema de caléndula y realizar masajes especiales en la zona afectada por la celulitis.

 

En conclusión esta planta tiene propiedades maravillosas entre las cuales se encuentra la estimulación de la actividad de los fibroplastos que son las células encargadas de reparar tanto la piel como los tejidos.

 

Fuente: revista “alternativa natural”, sección bienestar y belleza artículo por: Josefina Segno.